lunes, 21 de enero de 2013

Fotos de aquel viaje.

No salíamos de la habitación porque comprendimos que todo el turismo que necesitábamos era por nuestros cuerpos. Mi mano en tu entrepierna sabía todo lo que quería. Tu boca en mi oído le pedía todo lo que querías. Me perdía detalles, pero a tres milímetros es tan difícil, que a veces salía de la habitación y tú seguías con lo prohibido.

5 comentarios:

  1. Esos sí que son viajes de placer!
    :)
    Saludos.

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  2. El mejor viaje y sin duda, más barato...

    te espero en mi blog...

    un besazo

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  3. Los viajes del placer son los mejores. Suelo escribir sobre eso, si quieres pásate.
    Por mi parte, te sigo.
    Un abrazo.

    Luna Plateada

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  4. Me encanta ver monumentos en cualquier época de año.
    Buen Post
    Cristian D González (Tragicomedia existencial)

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