Hace cosa de unos meses creé un blog con una especie de álter ego, de un personaje vinculado a los bajos fondos que buscaba su lugar entre tanta gente. Era divertido pensar como lo haría y dejar entradas en el blog casi como si fuera su diario.
Esto huele a despedida, pero no lo es. Es cierto que voy a dejar un poco de lado este blog, porque voy a abrir otro, que tiene que ver más con lo 'mío': la comedia.
Así que antes de despedirme y dar la bienvenida al nuevo proyecto quiero dar las gracias a los verdaderos escritores con los que me he topado en este blog y me han sorprendido como El Hombre de Alabama, también Una más, Su, Asolada, Mariette y los comentarios de Sh6y que ayudaban a continuar.
Bueno, aquí os dejo mi nuevo proyecto:
http://noesguapoperoessimpatico.blogspot.com/
Os espero allí.
lunes, 15 de agosto de 2011
domingo, 19 de junio de 2011
Recordar.
Despierto con la almohada empapada, las sábanas se han hecho un fuerte en mis pies y mi piel parece la orilla de un río. Todo porque me paso las noches intentando recordar las palabras apropiadas.
Como si el flautista de Hamelin se despertase una mañana de resaca y al coger la flauta no recordase la canción que hacía que las ratas estuvieran a su lado. Por más que empezara la melodía no recordase como seguía y se quedara viendo como las ratas se alejan de su lado. Esa es la sensación que tengo por las mañanas.
Intento recordar las palabras que hicieron que durante unos segundos te quedaras a mi lado.
A veces pienso en subir a la azotea y chillar todas las palabras conocidas por el hombre. Pero me da miedo hacerlo, por si las acabo diciendo todas sin resultado. Porque entonces no me quedará nada a lo que aferrarme.
¿Entonces? Entonces sigo mintiéndome.
Como si el flautista de Hamelin se despertase una mañana de resaca y al coger la flauta no recordase la canción que hacía que las ratas estuvieran a su lado. Por más que empezara la melodía no recordase como seguía y se quedara viendo como las ratas se alejan de su lado. Esa es la sensación que tengo por las mañanas.
Intento recordar las palabras que hicieron que durante unos segundos te quedaras a mi lado.
A veces pienso en subir a la azotea y chillar todas las palabras conocidas por el hombre. Pero me da miedo hacerlo, por si las acabo diciendo todas sin resultado. Porque entonces no me quedará nada a lo que aferrarme.
¿Entonces? Entonces sigo mintiéndome.
martes, 14 de junio de 2011
Hijos del vicio.
''El líquido golpeó contra el cristal haciendo bailar dos cubitos de hielo que a su vez creaban una melodía sólo percibida por algunos.
-Deje la botella. – Dijo una quebrada voz al camarero mientras le cogía el velludo brazo. Bebió todo el líquido de un trago pensando en llenarlo de nuevo, como si de ello dependiera el objetivo de aquella noche.
-¿Cuántos llevas ya? – Sonó una voz a su lado. No dignó a girarse. Demasiado ocupado en llenar su vaso. -Amigo, ¿Cuántos llevas esta noche?
Volvió a intentar encontrar una respuesta. Tras volver a beberse aquel ardiente líquido de un trago se giró para ver el aspecto del dueño de aquella voz.
-¿Cuántos llevo? ¿Acaso hay un número que le quite la curiosidad?
Pasó su mano por la cara y se quitó el flequillo de la frente. Empezaba a pesar todo, estaba claro que había llegado a su punto idóneo.
-Esa respuesta aunque no lo crea, es la que buscaba.''
-Deje la botella. – Dijo una quebrada voz al camarero mientras le cogía el velludo brazo. Bebió todo el líquido de un trago pensando en llenarlo de nuevo, como si de ello dependiera el objetivo de aquella noche.
-¿Cuántos llevas ya? – Sonó una voz a su lado. No dignó a girarse. Demasiado ocupado en llenar su vaso. -Amigo, ¿Cuántos llevas esta noche?
Volvió a intentar encontrar una respuesta. Tras volver a beberse aquel ardiente líquido de un trago se giró para ver el aspecto del dueño de aquella voz.
-¿Cuántos llevo? ¿Acaso hay un número que le quite la curiosidad?
Pasó su mano por la cara y se quitó el flequillo de la frente. Empezaba a pesar todo, estaba claro que había llegado a su punto idóneo.
-Esa respuesta aunque no lo crea, es la que buscaba.''
lunes, 13 de junio de 2011
Globos en la fiesta.
Estoy bebiendo una fanta mezclada con coca-cola. Ya nadie baila cuando suena la música, también es cierto que ya nadie queda en la fiesta. Rodeado de globos, sentado en una silla de madera en medio del salón. Estoy sólo, mirando dos vasos en el suelo que han dejado un charco de cerveza. Estallo los globos con mi cigarro. Cuando intenté hablar con la gente acabé haciendo un monólogo, pero sin público. Tan triste como un payaso, rodeado de niños muertos. Ya nadie baila cuando suena la música y no me queda nada más que beber.
domingo, 12 de junio de 2011
El búnker.
En la habitación toda la física aprendida sobre el tiempo, aquí no vale. Miras el reloj a las 8:00, lo vuelves a mirar para comprobar la hora y ya son las 19:00. Como en un búnker en tiempo de bombas no sabemos nada del exterior. A veces ponemos la televisión, pero su sonido muere por nuestros gemidos. La misma suerte sufren las películas y las series. Parece que aquí tu olor y tacto son el alfa y el omega. Te levantas de mi cama y te abrazo la cintura. No temo parecer ese niño que hace tiempo desapareció, porque aquí todo vale y cuando salimos todo se queda dentro.
sábado, 4 de junio de 2011
¿Qué estás viendo?
- Su novia no le dejaba ver porno. Decía que era grotesco e impersonal.
- Por eso mismo lo veo yo.
- Por eso mismo lo veo yo.
lunes, 30 de mayo de 2011
Profesiones antiguas.
Allí estaba, sentado frente a un hombre de aspecto maduro tirando a muerto y un tío que no paraba de hablar. A uno le mataría y al otro, en fin parecía que el tiempo haría su trabajo pronto.
No les hacía mucho caso. No sabía muy bien cómo había llegado a aquel local, pero sin duda tenía la esencia y aspecto del local donde vas a tener una cita con la muerte.
Había una mujer en la barra, sin darme cuenta llegaba demasiado tiempo mirándola y no sabía cuanto ya sin ningún tipo de disimulo. Siempre que se acercaba un hombre se abalanzaba a su oído y cuando éste pasaba de sus encantos ella lanzaba a bailar su brazo junto a unos cánticos endiablados. Su aspecto era desarreglado y ligera de ropa. Pero a esas horas quién no estaba desarreglado y en esta época quién no iba ligera. 'Espera... es una...'.
- Una puta, sí chaval. Una puta. Tendré que avisar a Diego. No creo que quiera una puta ejerciendo en su local.
Vaya, no sé de que hablaban, pero el hombre que luchaba contra el tiempo empezaba a caerme bien.
- La prostitución es la profesión más vieja del mundo.
Joder, odiaba ese comentario. Era lo que le faltaba a ese tipo, además de no parar de hablar cuando lo escuchabas deseabas no haberlo hecho. Sin duda rompía el silencio a machetazos.
- ¿La profesión más vieja? Sin duda. Cuando los cazadores volvían de su empresa pensaban: 'Menudo día entre bestias y fracasos, ¡vamonos de putas!'. Cuando se hicieron las primeras cosechas los hombres pensaban: '¡Menudos tomates! ¡Vámonos de putas!'. Cuando el hombre inventó la rueda dijo: '¡Se parece a como le dejé el culo a la puta de anoche!'. Cuando...
- Vale. Captado.
Este hombre definitivamente me caía bien, muy bien. Por fin le hizo callar. Ahora sólo faltaba saber que hacía allí.
No les hacía mucho caso. No sabía muy bien cómo había llegado a aquel local, pero sin duda tenía la esencia y aspecto del local donde vas a tener una cita con la muerte.
Había una mujer en la barra, sin darme cuenta llegaba demasiado tiempo mirándola y no sabía cuanto ya sin ningún tipo de disimulo. Siempre que se acercaba un hombre se abalanzaba a su oído y cuando éste pasaba de sus encantos ella lanzaba a bailar su brazo junto a unos cánticos endiablados. Su aspecto era desarreglado y ligera de ropa. Pero a esas horas quién no estaba desarreglado y en esta época quién no iba ligera. 'Espera... es una...'.
- Una puta, sí chaval. Una puta. Tendré que avisar a Diego. No creo que quiera una puta ejerciendo en su local.
Vaya, no sé de que hablaban, pero el hombre que luchaba contra el tiempo empezaba a caerme bien.
- La prostitución es la profesión más vieja del mundo.
Joder, odiaba ese comentario. Era lo que le faltaba a ese tipo, además de no parar de hablar cuando lo escuchabas deseabas no haberlo hecho. Sin duda rompía el silencio a machetazos.
- ¿La profesión más vieja? Sin duda. Cuando los cazadores volvían de su empresa pensaban: 'Menudo día entre bestias y fracasos, ¡vamonos de putas!'. Cuando se hicieron las primeras cosechas los hombres pensaban: '¡Menudos tomates! ¡Vámonos de putas!'. Cuando el hombre inventó la rueda dijo: '¡Se parece a como le dejé el culo a la puta de anoche!'. Cuando...
- Vale. Captado.
Este hombre definitivamente me caía bien, muy bien. Por fin le hizo callar. Ahora sólo faltaba saber que hacía allí.
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